22/1/10

Recuerdos que Matan

Tal vez un día despierte y no recuerde nada,
si tan solo tal vez ese día llegase estoy segura
que alzare los brazos al cielo y daré gracias
porque al fin el dolor se ha marchado…

Ya no pido libertad, no pido que este dolor me abandone
solo pido que me deje respirar.

14/1/10

Game over

¿Que más haces cuando lo pierdes todo,
todo con lo que soñaste, todo por lo que luchaste?
¿Qué pasa cuando el sol deja de brillar para ti?
¿En quien te refugias cuando todos se han marchado,
cuando el cielo no se digna a mirarte,
cuando todo pierde sentido?
De nada sirven los esfuerzos,
de nada sirven las lágrimas,
te estancas en un momento,
en una nada que lo parece todo
por que cuando el sueño termina
eso es lo que queda… nada.

Solo la soledad y el recuerdo
de todo aquello que fue
y de todo aquello que no sera
y te mientes y te engañas creyendo que todo
aquello que no fue real, lo fue.

Y no distingues entre realidad o fantasía,
todo es confuso, una burla del destino,
que te demuestra que todo se desmorona en un instante.
Un segundo y el mundo está de cabeza.
Y es ahí donde me pregunto si valió la pena todo,
si me rindo o lo intento de nuevo.
Pero es que lo he intentado tantas y tantas veces
que no creo que esta vez tenga sentido.

Para que recuperar lo que está perdido,
si se perdió es porque tal vez no valía la pena
pero duele, duele el engaño, duele la traición,
duele saber que todo cuanto viviste fue una mentira,
solo un momento que se esfumo
como se esfuma en humo de un cigarro.

Me detuve un momento para pensar
y de pronto todo es diferente
¿pero si solo fue un segundo, un instante?

El juego está terminando y parece
que nada tiene el valor que solía tener.
Incluso yo voy desapareciendo poco a poco
entre lágrimas y el dolor que parece que me parte
por mitad el cuerpo y me desgarra.

El dolor me esta carcomiendo y por más que intente
unir las piezas de nada sirve, es como querer unir
de nuevo un cristal que se ha roto.
Un patético intento de continuar corriendo.


Adiós

Adiós a la casa nueva que estuve buscando durante interminables tardes y fines de semana, para asegurarnos de que cumplía con todos los requisitos adecuados. Probablemente nunca encontrare otra casa igual. Era mucho más que una casa: representaba el fin de una búsqueda, la consecución de una meta, un nuevo comienzo, el lugar adecuado para iniciar nuestra familia. Y ahora estoy otra vez al comienzo de todo. Tan alejada del lugar que tanto me costó conseguir. Por Dios estaba tan cansada de buscar y tan agradecida por haberla encontrado, y ahora lo he perdido todo.
Adiós al hogar que estábamos formando para nuestro futuro. Adiós a los tulipanes que plantamos el otoño pasado y que no veremos juntos la próxima primavera cuando les llegue el momento de florecer. Adiós a lo que teníamos pesado para el cuarto de los niños y los planes de reparar la vieja cuna para el bebe que nunca tuvimos.
Adiós a todo ese potencial que nuestro nuevo comienzo nos brindaría.
Adiós a la seguridad y la satisfacción que sentía por ser “Tu compañera”, un papel muy preciso en el que sabía lo que se esperaba de mi.
Adiós.
Deseaba con tanta desesperación despedirme. Liberarme de ti. Sacarte rápida y completamente de mi vida como tu hiciste conmigo . ¿A que me estoy aferrando?
Promesas
Las buenas promesas de antes: “tan pronto como nos”
Graduemos….
Viajemos…
Trabajemos…
Vallamos de luna de miel…
Juntemos dinero…
Que gracioso, cambiaron a promesas de “Tan pronto como Yo”
Te ame porque tú eras la mitad de un amor que yo necesitaba desesperadamente para sentirme completa, porque tú eras el futuro padre de nuestra familia, porque yo necesitaba alguien a quien cuidar, querer, proteger, me hacías sentir necesaria.
Me parece que ya he dicho adiós de más formas que las que hubiera creído posibles. Hace tiempo que te fuiste. En cierta manera yo estoy aquí todavía; aquí nada más y en ninguna parte, ni siquiera en la sentencia final, se dice que ahora soy únicamente la mitad de una persona, con solo la mitad de los propósitos y del valor que alguna vez tuve. No estoy tratando de decir adiós a mi autoestima o a mi dignidad personal. Realmente no he perdido eso, mas bien, intento decir adiós a mi necesidad de contar con tu sello de credibilidad en esos sentimientos para hacerlos validos.
Los últimos adioses son los positivos, pues son adioses a los negativos.
Adiós a los sentimientos de esclavitud, adiós a tus pequeños y mínimos desagrados.
Adiós a tu falta de conducción y
a tu falta de creatividad y
a tu falta de apreciación y
a tu falta de sensibilidad.
Adiós a tu indecisión y
a tus emociones tiesas y marchitas y
a tu escaso sentido del humor.
Adiós a avergonzarme por sentir enojo y manifestarlo,
a sentirme mal por ser ridícula
a sentirme culpable por saber la respuesta y tu no.
Adiós…
Dame un sueño para seguir.

Dame un momento, un respiro.

Dame algo a que aferrarme para llegar a la cima,

no me quiero rendir, no ahora!!!

No dejes que me rinda, no ahora cuando más te necesito.

Quédate!!! Solo quédate a mi lado,

no te pido el cielo, solo sostén mi mano

y recuérdame que aun sigo viva

quédate y camina conmigo, es ahora

cuando te necesito aquí…
El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible,
incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj
duela como el latido de la sangre debajo de un moretón.
El tiempo transcurre de forma desigual,
con saltos extraños y treguas insoportables,
pero pasa.
Incluso para mí.

Lección de vida

Entre cuatro paredes se escapa tu libertad, la lluvia cae finamente pero no lo sabes, no tienes idea el día que es, el color dejo de existir y para ti solo existe el gris. Un muro impenetrable frena tus sueños y mata de a poco tus ilusiones, añoras los días de antaño donde el cielo era tu techo, tú horario te pertenecía y eras el creador de tu propia historia. Una historia que se te fue de las manos como una moneda al aire girando, esperando el fatídico desenlace de una sucesión de errores, jugaste presente y futuro en un cara o cruz sin saber que la vida no jugaba un 2 de 3. Te engaño y te ofreció la gloria pero te llevo a la perdición, a las sombras, a ese lugar donde el tiempo no existe y la libertad es solo un sueño para muchos. Se apago tu alegría y tu sonrisa desapareció, eres el retrato perfecto de un final inconcluso, creíste que al mentir todo iría bien, pero no era a mí a quien tenías que cuidar, no era de mí de quien te tenías que esconder y no soy yo quien te va a juzgar. Tenias la vida lista solo había que tomar el paquete y desenvolverlo, era tu regalo, ya todo estaba hecho y nada podía salir mal, pero encontraste la manera, no sé cómo, no sé cuándo pero lo lograste, lograste romper lo irrompible y tengo que reconocerlo tienes talento, porque esta vez no hay manera de arreglarlo. Tal vez esta vez no tendremos la oportunidad de reírnos de esto, tal vez esta vez aprendas la lección...

Fuego y hielo



Unos dicen que el mundo sucumbirá en el fuego,
Otros que en el hielo.
Por lo que yo he probado del deseo
estoy con los que apuestan por el fuego .
Pero si dos veces el mundo pereciera
creo que conozco lo bastante el odio
para decir que, en cuanto a destrucción,
también el hielo es grande
y suficiente

Robert Frost

Efectos secundarios

A veces lo que eres no se ve en las cosas que dejas, a veces las cosas se dicen cuando ya no hablas, a veces te llegan las “netas” volando, entre el pavimento y el smog del cielo, entre dos estaciones del metro, parada en la baqueta, un martes a las 5:30 y entendí:
Hay cosas así, cosas que adivinas, levantar la vista justo en el momento para encontrarte con esa mirada, voltear a ver el teléfono cuando suena, palabras que dices al mismo tiempo que otro, presentimientos, amigos que llegan justo en el momento que mas los necesitas, deja vu, amor verdadero, justicia divina, vueltas de tuerca, música, risa, perdón… mariposas.
Y así te llegan las netas en el lugar más idiota, en el lugar menos adecuado, como el amor o la muerte. Y entiendes, no hay una estadística para el caos, si hay casualidades y mariposas, pero nunca son las mariposas que esperas…
La verdad es que no importa si te has muerto una o dos veces o ninguna… siempre estas empezando de nuevo, en el fondo no hay nada que hacer porque eres joven solo una vez pero inmaduro para siempre y no hay instrucciones. Haz una lista de todo lo que no te gusta de ti y luego tírala, eres el que eres y después de todo no es tan malo como te imaginas un domingo de cruda, tira el equipaje de sobra, el viaje es largo, cargar no te deja mirar hacia adelante y además jode la espalda, no sigas modas, en 10 años te vas a morir de vergüenza de haberte puesto eso de todas maneras, besa a tantos como puedas, deja que te rompan el corazón, enamórate, date en la madre y vuelve a levantarte, quizás hay un amor verdadero, quizás no, pero mientras lo encuentras lo bailado ni quien te lo quita, come frutas y verduras, equivócate, cambia, intenta, falla, reinvéntate, manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario, de verdad, no pasa nada, sobre todo si no haces nada. Prueba otros sabores de helado, otras cervezas, otras pastas de dientes, arranca el coche un día y no pares hasta que se acabe la gasolina, empieza un grupo de rock, porque no? Toma clases de baile, aprende italiano, invéntate otro nombre, usa un bicicleta, perdona, olvida, deja ir, decide quién es imprescindible, mientras más grande eres mas difícil es hacer amigos de verdad y mas necesitas quien sepa quién eres sin que tengas que explicárselo, esos son los amigos, cuídalos y mantenlos cerca, aprende que no vas a aprender nada, no hay examen final en esta escuela, ni calificaciones, ni graduación, ni reunión de ex alumnos así que bienvenido al resto de tu vida.

Toda mi vida he esperado conocer a mi hombre ideal, y entonces apareciste tu... no te pareces en nada al hombre que había imaginado. Eres cínico, gruñón e inaguantable, pero lo cierto es que pelearme contigo es lo mejor que me ha pasado nunca, y creo que es muy posible que me haya enamorado de ti.