Hubo un tiempo en que yo era como tú... no sabía en quién confiar. Luego elegí otro camino, otra vida, otro destino. Y aunque mi mundo era irreconocible y se volvió del revés, había una cosa que permaneció inalterable. Tú... eras mi amigo, y me decías la verdad. Incluso mientras mi mundo se derrumbaba, tú fuiste mi constante... mi piedra angular
No hay comentarios:
Publicar un comentario